Va a terminar el mes y veo con frustración que, he llegado a menos de las veinte entradas, en lugar de las sesenta a las que me comprometí al inicio de esta tarea. Me quedan pues, dos alternativas; superarme y tratar de cumplir la promesa empeñada, escribiendo un promedio de tres entradas diarias; o simplemente apelar al denominado sentido común, y en lugar de generar una entrada diaria convenir con ustedes en escribir cuando pueda.
El tema de escribir y publicar es una cuestión de dos: quien perpetra los escritos, y quien los lee. Este último creará un universo, a partir de lo que interpreta el primero. Siempre ha sido así, y por ello existirá más de una versión de un texto, por ello existen tantas escuelas religiosas a partir de un mismo texto sagrado. Por eso Schiller puede ser utilizado como inspiración de algo tan hermoso como el último movimiento de la Novena, y a la vez algo tan patéticamente descuidado como el primer trabajo trance de Von Deylen.
“Que no me juzguen por lo que he escrito sino por lo que he leído” dice Borges, durante años esa fue mi divisa, con ella podía justificar mi flojera por escribir y mi avidez por leer, sin embargo, quizás lo que no decía JLB era como se sentía escribiendo, y es que la acción de derramar manchas de tinta sobre un papel siempre me ha sido querida. Existe una exaltación diferente a muchos placeres cuando lo haces, no digo que los reemplace, pero algo de eso hay.
El comunicar nuestras ideas a través de un documento (ahora electrónico) tiene particularidades, estoy convencido que es un acto fundamentalmente racional. A diferencia de hablar y oír que son acciones sensoriales, y no están exentas de sensibilidad; el tono, la velocidad, la mímica que acompaña a nuestros decires, expresa mucho más de lo que las palabras definen. Un escrito no tiene mímica, y su sonido apenas nos impacta, es una comunicación de una mente a otra, expone o trata de describir un pensamiento, un hecho, un suceso imaginario o real (que en resumen es lo mismo, pues ocurre en otro tiempo y espacio que no es el nuestro, es decir esta fuera de nuestra propia realidad). Un escrito tiene carácter de propiedad, de afirmación del ser.
Cuando nuestros escritos funcionan correctamente, podemos abstraernos y eliminar el tiempo, podemos, si la lectura es fácil y ha sido construida adecuadamente, perdernos en la mente de otros. Si somos lo suficientemente entregados, podemos discurrir por mundos ajenos a este, y crear esa comunión de mentes que la mayoría de malvados prohíbe. Estamos trasmitiendo ideas. Eso, que existe sin ningún tipo de dudas, es la razón por la que creo que las palabras constituyen una de las formas, que utilizaremos para salir de nuestro encierro, es cierto, son una herramienta que también puede servir para encerrarnos aún más, pero es una herramienta puramente racional, debemos respetarla, y saber usarla. Entiéndase por esto último, el darle uso adecuado, y no simplemente seguir reglas ortográficas.
Cuando escribimos, y logramos algún sonido diferente, cuando hacemos poesía, nuestra conspiración con el lector es incluso más criptica, desechamos ciertas frases, ciertas reglas gramaticales y ortográficas para llegar con un sentido diferente, que la mera descripción o exposición no consigue, hemos trasmitido un sentimiento.
Es por eso que ahora escribo, para saberme conspirador y creador de ideas, para afirmar mi yo y sentirme exaltado, para apreciar el sabor de las frases que aunque finitas crean algo infinito, para creer en que la salida de este infierno es posible y escaparse no esta lejos.
domingo, 31 de enero de 2010
domingo, 24 de enero de 2010
08.01.10: PROYECTOS Y PRESUPUESTOS
Camus opinaba que aquella persona que escribe sobre su rutinaria vida, y construye sus personajes a partir de sus conocidos y amigos, para con ello hacer una obra de ficción, no es un escritor respetable. Quizás en la traducción se confundió el termino escritor por el de fabulador, o el de construir por copiar. Me parece que no existe ninguna obra literaria que no tenga que ver con las vivencias de su creador. Ni el infierno de Dante, ni el paraíso de Milton, por citar algunos lugares que son completamente imaginarios, o el apocalipsis de Juan, tienen el carácter de ser completamente ajenos a sus autores.
Yo escribo sobre situaciones que me ocurren y que mi particular cerebro, mi particular forma de apreciar colores, puede interpretar, si mis teorías comulgan con otras que sostienen muchas otras personas, es una manifestación de que precisamente somos hombres humanos, pertenecemos al mundo mundial y tenemos acceso a una buena parte de la cultura terrestre. Cultura que se forma a partir de la acción de nuestra subjetividad sobre los demás objetos de este lugar de castigo.
Como parte de las penurias que debemos pasar, muchos de nosotros somos asignados a lugares en que somos extraños, en que nos rodean personas que están tan entregadas al papel que les han encomendado, que realmente creen que es su misión en la vida y no una actuación. Lo explico: operarios que obedecen cumplidamente las ordenes de sus jefes, por absurdas que ellas sean, gerentes que creen que el hecho de que les hallan entregado ese título, los hace inteligentes y maduros. Empleados con potencial, que podrían vender a sus propias madres, por ejercer ese potencial que les dijeron tenían, y convertirse en jefes de sección, de departamento, gerentes, exitosas personas, rodeadas de otras exitosas personas como ellos… pobres diablos.
En la empresa en que trabajo, soy un ente extraño, “un mal necesario” según la opinión de varios gerentes, creó que hasta el dueño de la empresa tiene para mí esa calificación. Para otros soy “inteligente pero loco”, que es la forma de decir que resuelvo problemas y hallo soluciones exitosas para la empresa, pero que no acostumbro hacer reverencias y caravanas. Creó tener el apoyo de mis colaboradores, las personas que realmente hacen que funcione la empresa, y con quienes me siento comprometido. Yo sé que estoy preso.
En la empresa a fines de año hay un febril trabajo por presentar en un documento único, compendiado de todas las áreas, que resume lo alcanzado en el año y lo que se propone conseguir en el próximo, en realidad, una fiesta para quienes gustamos del teatro farsesco, y ver en su esplendor a las conductas abyectas. El presupuesto y las proyecciones, función que se viene repitiendo hace unos 13 años, es un espectáculo único para este escribiente.
Las caras tristes, los regaños y frustraciones, las palmaditas en el hombro y las risitas cómplices abundan. Lo que resulta increíble, es que luego de preparado el mamotreto, nos reúnan a todos para escuchar a los diversos gerentes, hablando sobre esos logros y esas proyecciones que sabemos inciertas, porque ninguna de ellas responde a la pregunta central de un presupuesto: ¿En que nos ayuda lo que planteas, al logro de nuestros objetivos?. Y no pueden hacerlo porque hasta ahora no existe mayor objetivo que el hacer sentir poderosos a los directores, y demostrarle al dueño, que ejerce un poder omnímodo, y un conocimiento omnipresente de cada ser humano que labora en su fábrica. “Nuestros” objetivos como empresa, no existen.
He llegado muchas veces a pensar, que el propietario de la empresa a la que asisto, pertenece a “los otros”, ese grupo de entes, que se encarga de que no salgamos de la botella, y recordemos que estamos aquí para ser castigados, pero con lo años me convenzo que es otro castigado más, que lástima.
Yo escribo sobre situaciones que me ocurren y que mi particular cerebro, mi particular forma de apreciar colores, puede interpretar, si mis teorías comulgan con otras que sostienen muchas otras personas, es una manifestación de que precisamente somos hombres humanos, pertenecemos al mundo mundial y tenemos acceso a una buena parte de la cultura terrestre. Cultura que se forma a partir de la acción de nuestra subjetividad sobre los demás objetos de este lugar de castigo.
Como parte de las penurias que debemos pasar, muchos de nosotros somos asignados a lugares en que somos extraños, en que nos rodean personas que están tan entregadas al papel que les han encomendado, que realmente creen que es su misión en la vida y no una actuación. Lo explico: operarios que obedecen cumplidamente las ordenes de sus jefes, por absurdas que ellas sean, gerentes que creen que el hecho de que les hallan entregado ese título, los hace inteligentes y maduros. Empleados con potencial, que podrían vender a sus propias madres, por ejercer ese potencial que les dijeron tenían, y convertirse en jefes de sección, de departamento, gerentes, exitosas personas, rodeadas de otras exitosas personas como ellos… pobres diablos.
En la empresa en que trabajo, soy un ente extraño, “un mal necesario” según la opinión de varios gerentes, creó que hasta el dueño de la empresa tiene para mí esa calificación. Para otros soy “inteligente pero loco”, que es la forma de decir que resuelvo problemas y hallo soluciones exitosas para la empresa, pero que no acostumbro hacer reverencias y caravanas. Creó tener el apoyo de mis colaboradores, las personas que realmente hacen que funcione la empresa, y con quienes me siento comprometido. Yo sé que estoy preso.
En la empresa a fines de año hay un febril trabajo por presentar en un documento único, compendiado de todas las áreas, que resume lo alcanzado en el año y lo que se propone conseguir en el próximo, en realidad, una fiesta para quienes gustamos del teatro farsesco, y ver en su esplendor a las conductas abyectas. El presupuesto y las proyecciones, función que se viene repitiendo hace unos 13 años, es un espectáculo único para este escribiente.
Las caras tristes, los regaños y frustraciones, las palmaditas en el hombro y las risitas cómplices abundan. Lo que resulta increíble, es que luego de preparado el mamotreto, nos reúnan a todos para escuchar a los diversos gerentes, hablando sobre esos logros y esas proyecciones que sabemos inciertas, porque ninguna de ellas responde a la pregunta central de un presupuesto: ¿En que nos ayuda lo que planteas, al logro de nuestros objetivos?. Y no pueden hacerlo porque hasta ahora no existe mayor objetivo que el hacer sentir poderosos a los directores, y demostrarle al dueño, que ejerce un poder omnímodo, y un conocimiento omnipresente de cada ser humano que labora en su fábrica. “Nuestros” objetivos como empresa, no existen.
He llegado muchas veces a pensar, que el propietario de la empresa a la que asisto, pertenece a “los otros”, ese grupo de entes, que se encarga de que no salgamos de la botella, y recordemos que estamos aquí para ser castigados, pero con lo años me convenzo que es otro castigado más, que lástima.
25.12.09: NAVIDAD
No hay otra mejor época para sentirse deprimido que la Navidad. Al menos en el mundo occidental, es la época en la que se registran una mayor cantidad de suicidios, tal parece la felicidad de ese día, hace que muchos se sientan profundamente infelices.
No quiero parecer aguafiestas, ni quiero parecer resentido, encontrando explicación para ese estado, como la mayor parte de esa comunidad de seres, porque fui desventurado cuando niño, no lo fui, no lo soy, trato solo de ser objetivo. Cuando hablaba de los santos reyes, decía que durante esa época mi infancia no era infeliz, éramos mi familia y yo miserables, pero nos contentábamos la noche buena con un poco de chocolate, un pedazo de panetón y muchas veces, alguna cena extraordinaria. Nuestros regalos eran pobres, pero tuve la suerte de criarme con un renegón abuelo, y un romántico padre, que me hicieron apreciar la bondad del gesto, el placer de dar.
Uno de los componentes más importantes de las celebraciones de Navidad, es su sentido comercial, trampa urdida, manejada, desarrollada y glorificada por el sistema y los que lo dominan. Este componente es el que hace más miserable a quien carece de recursos, y nos hace reconocer que en realidad estamos bastante lejos de las cosas que quieren nuestros hijos, nuestras parejas, nuestros padres, hermanos o amigos. El resultado es siempre el mismo: nos sentimos apocados por lo que regalamos, y nos sentimos insatisfechos con lo que recibimos. Sin embargo, hemos ensayado nuestra cara de sorpresa durante años, y sonreímos o aplaudimos y agradecemos. es un rito, una costumbre.
Sobre el tema, les dejo una grabación de Les Luthiers (en realidad me parece que son ellos, así se anunciaba en el mp3 que copié, si no lo son me parecen igual de buenos). Para mi gusto es la mejor presentación sobre el comercial espíritu de la Navidad, y la frustración que causa en nosotros cuando niños, podría hablar sobre valores, comportamientos y otros …pero prefiero la disfruten, supongan que es mi regalo de Navidad.
He querido subir el audio que tengo, pero solo puedo ofrecerles este, que me dice youtube que es presentado por el duo español gomaespuma, disfrutenlo.
http://www.youtube.com/watch?v=clOCFKak1_c&feature=PlayList&p=90DDDB179438871E&playnext=1&playnext_from=PL&index=58
No quiero parecer aguafiestas, ni quiero parecer resentido, encontrando explicación para ese estado, como la mayor parte de esa comunidad de seres, porque fui desventurado cuando niño, no lo fui, no lo soy, trato solo de ser objetivo. Cuando hablaba de los santos reyes, decía que durante esa época mi infancia no era infeliz, éramos mi familia y yo miserables, pero nos contentábamos la noche buena con un poco de chocolate, un pedazo de panetón y muchas veces, alguna cena extraordinaria. Nuestros regalos eran pobres, pero tuve la suerte de criarme con un renegón abuelo, y un romántico padre, que me hicieron apreciar la bondad del gesto, el placer de dar.
Uno de los componentes más importantes de las celebraciones de Navidad, es su sentido comercial, trampa urdida, manejada, desarrollada y glorificada por el sistema y los que lo dominan. Este componente es el que hace más miserable a quien carece de recursos, y nos hace reconocer que en realidad estamos bastante lejos de las cosas que quieren nuestros hijos, nuestras parejas, nuestros padres, hermanos o amigos. El resultado es siempre el mismo: nos sentimos apocados por lo que regalamos, y nos sentimos insatisfechos con lo que recibimos. Sin embargo, hemos ensayado nuestra cara de sorpresa durante años, y sonreímos o aplaudimos y agradecemos. es un rito, una costumbre.
Sobre el tema, les dejo una grabación de Les Luthiers (en realidad me parece que son ellos, así se anunciaba en el mp3 que copié, si no lo son me parecen igual de buenos). Para mi gusto es la mejor presentación sobre el comercial espíritu de la Navidad, y la frustración que causa en nosotros cuando niños, podría hablar sobre valores, comportamientos y otros …pero prefiero la disfruten, supongan que es mi regalo de Navidad.
He querido subir el audio que tengo, pero solo puedo ofrecerles este, que me dice youtube que es presentado por el duo español gomaespuma, disfrutenlo.
http://www.youtube.com/watch?v=clOCFKak1_c&feature=PlayList&p=90DDDB179438871E&playnext=1&playnext_from=PL&index=58
sábado, 23 de enero de 2010
07.01.10_ ENFERMEDADES Y DIAGNOSTICOS
Existe un tipo de fiebre en África, que causa la muerte a medida que la persona va tomando cada vez más un agradable olor a flores, es una variación de la anemia, y las graves dificultades que crea en los riñones hace que la orina adquiera ese olor, debido a que no se procesan adecuadamente ciertas cadenas químicas. Es una enfermedad rara dicen los médicos mientras mueven la cabeza para indicar su estupor o su ignorancia.
Definimos enfermedad como la alteración más o menos grave de la salud, el DRAE es un tanto más específico y la explica como anormalidad dañosa. Me gusta la definición que un medico amigo de mi abuelo, el doctor Tresierra, tenía, “uno esta enfermo” decía “cuando se siente mal”, no importa cuan bien te veas, o cuanto mejor puedas moverte o realizar algunas actividades, te sientes mal, hay algo dentro tuyo que te indica que no funcionas bien.
Me encanta Gregory House, de la serie “House MD”, un médico genial que no respeta a sus pacientes, tratándolos como lo que son en su mayoría, ignorantes y mentirosos. Cojo, ególatra y particularmente inteligente, su trabajo es “diagnosticar enfermedades” que se le presentan de diversas formas, con pacientes y sintomatologías extrañas. Los creadores de la serie, han respetado nuestra inteligencia haciendo que los casos sean verosímiles, que puedan ser resueltos o no, mientras los enfrentan a un presupuesto (un hospital es un negocio). Todo ello, sin incurrir en sentimentalismos y sensiblerías. House opina cínicamente que “los médicos trabajan con enfermedades, que se complican por la presencia de los pacientes”.
En suma, esa alteración de la salud, tiende a hacernos miserables, a enfrentarnos, según la opinión de la amplia mayoría, antes de tiempo, con la muerte. Esta confrontación con una amenaza externa o interna (en la actualidad más del 40% de las enfermedades diagnosticadas es conceptuada como genética, autoinmune o sicosomática, es decir nos dañamos nosotros mismos), nos causa por lo general dolor, nos resume a nuestra condición de cuerpos mortales, y en la mayor parte de la humanidad, nos acerca al misticismo.
La terminología médica indica que se “sufren enfermedades”, el termino sufrir nos acerca al hecho de una condena, de un penar, o por lo menos de ocupar nuestro tiempo con algo desagradable. Las enfermedades son otra de las evidencias del infierno, otra de las inexplicables cosas que nos hacen parecer que existe algo digitado, una especie de guión destinado a exigir la cuota de dolor que debemos tener, algo premeditado y llevado a cabo con manifiesta exactitud.
El pensamiento cínico, que muchas veces me acompaña me hace reflexionar acerca de que la mayor parte de estas enfermedades, se cura con grandes emplastos de dinero. Si lo tienes, tu sufrimiento ha de ser menor, esta receta es cierta...para un número cada vez menor de problemas, las autoinmunes por ejemplo son impermeables a cualquier tratamiento, por caro que resulte. Curiosamente estas enfermedades autoinmunes, se hallan relacionadas con cierto estado agitado de nuestra existencia: el stress, que sirve ahora de mágica explicación e insuperable diagnostico, para cuando hay diferentes grados de desconocimiento de la forma en que afecta a nuestra vida, determinada enfermedad.
Yo prefiero opinar como Aldous Huxley: “La investigación de las enfermedades han avanzado tanto que cada vez es más difícil encontrar a alguien que esté completamente sano”. La frase me encanta y sirve a mi propósito: Bienvenidos al infierno.
Definimos enfermedad como la alteración más o menos grave de la salud, el DRAE es un tanto más específico y la explica como anormalidad dañosa. Me gusta la definición que un medico amigo de mi abuelo, el doctor Tresierra, tenía, “uno esta enfermo” decía “cuando se siente mal”, no importa cuan bien te veas, o cuanto mejor puedas moverte o realizar algunas actividades, te sientes mal, hay algo dentro tuyo que te indica que no funcionas bien.
Me encanta Gregory House, de la serie “House MD”, un médico genial que no respeta a sus pacientes, tratándolos como lo que son en su mayoría, ignorantes y mentirosos. Cojo, ególatra y particularmente inteligente, su trabajo es “diagnosticar enfermedades” que se le presentan de diversas formas, con pacientes y sintomatologías extrañas. Los creadores de la serie, han respetado nuestra inteligencia haciendo que los casos sean verosímiles, que puedan ser resueltos o no, mientras los enfrentan a un presupuesto (un hospital es un negocio). Todo ello, sin incurrir en sentimentalismos y sensiblerías. House opina cínicamente que “los médicos trabajan con enfermedades, que se complican por la presencia de los pacientes”.
En suma, esa alteración de la salud, tiende a hacernos miserables, a enfrentarnos, según la opinión de la amplia mayoría, antes de tiempo, con la muerte. Esta confrontación con una amenaza externa o interna (en la actualidad más del 40% de las enfermedades diagnosticadas es conceptuada como genética, autoinmune o sicosomática, es decir nos dañamos nosotros mismos), nos causa por lo general dolor, nos resume a nuestra condición de cuerpos mortales, y en la mayor parte de la humanidad, nos acerca al misticismo.
La terminología médica indica que se “sufren enfermedades”, el termino sufrir nos acerca al hecho de una condena, de un penar, o por lo menos de ocupar nuestro tiempo con algo desagradable. Las enfermedades son otra de las evidencias del infierno, otra de las inexplicables cosas que nos hacen parecer que existe algo digitado, una especie de guión destinado a exigir la cuota de dolor que debemos tener, algo premeditado y llevado a cabo con manifiesta exactitud.
El pensamiento cínico, que muchas veces me acompaña me hace reflexionar acerca de que la mayor parte de estas enfermedades, se cura con grandes emplastos de dinero. Si lo tienes, tu sufrimiento ha de ser menor, esta receta es cierta...para un número cada vez menor de problemas, las autoinmunes por ejemplo son impermeables a cualquier tratamiento, por caro que resulte. Curiosamente estas enfermedades autoinmunes, se hallan relacionadas con cierto estado agitado de nuestra existencia: el stress, que sirve ahora de mágica explicación e insuperable diagnostico, para cuando hay diferentes grados de desconocimiento de la forma en que afecta a nuestra vida, determinada enfermedad.
Yo prefiero opinar como Aldous Huxley: “La investigación de las enfermedades han avanzado tanto que cada vez es más difícil encontrar a alguien que esté completamente sano”. La frase me encanta y sirve a mi propósito: Bienvenidos al infierno.
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Evidencias del infierno,
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lunes, 18 de enero de 2010
26.12.09: CENA
Todos tenemos pequeños placeres con el comer, los chinos, en un texto de Lin Yu Tang, que leí alguna vez, mencionan “un estomago lleno es el cielo, lo demás son lujos”, entiendo que el enorme país asiático, siempre tuvo dificultades con el tema del comer, una población muy grande, hace que los recursos se busquen y desarrollen de una manera acuciante. En la búsqueda se van encontrando cosas tan particulares como cogollos de bambú, saliva de golondrina, los más raros insectos, y las formas más diversas de procesarlos. Desde el ahumado y cocido por calor residual de horno, hasta las más extrañas maneras de fermentar y conservar los productos.
Yo he encontrado cierto placer en cocinar, o mejor dicho en instalarme en una cocina para preparar una cena, los días pasados a la cena navideña, he encontrado que la aplicación de sobras de refrigerador es muy interesante, hoy hice un arroz con aceitunas rellenas, pecanas, trozos de tocino, choclo desgranado, fideos cabello de ángel y algo de salsa de soya. He reducido la salsa del enrollado de cerdo que comimos, y en el he salteado algunos trozos de pavo. He mezclado el saldo de espumante con soda y mucho hielo y le agregue algo de granadina. El chef recibió aplausos… Pero el chef se preguntaba cuanta gente no habría podido comer este día, la situación puede ser sensiblera y el tema ligero, para el tono que le hemos dado a lo escrito hasta ahora aquí. Pero no deja de preocuparme el hambre, más aún cuando el mundo mundial dispone de ingentes cantidades de alimento. El mundo mundial, así llamaba un profesor español que tuve hace unos diez años, al mundo desarrollado, donde se encuentran las capitales y ciudades importantes de nuestros países, donde no figuran ni África, ni grandes partes de Asia, ni de Oceanía, ni las ciudades pobres de lo que fue Europa del Este, ni los pueblos, los muchos pueblos de América.
Y el mundo mundial se preocupa por alimentar África, y hace actividades para alimentar niños afganos, y a papúes enfermos de cólera, pero lo hace una vez al año. El problema es que el resto del año se ocupa de procesar su basura, que contiene entre un 30 y 40% de alimentos en diferente estado de putrefacción. Y no poder superar el hambre parece ser el destino de más de la mitad de la humanidad, claro las cifras oficiales de la ONU(división FAO) indican 950 millones (un13%), el solo hecho de que el hambre exista es ya otra evidencia, de la increíblemente larga cadena de acontecimientos, sujetos, situaciones e ideas que confirman la teoría de que este es un lugar de dolor, de extravío intenso de lo que por allí decimos es humanidad.
No puedo solidarizarme con los hambrientos dejando de comer, no sería un modo lógico. Si puedo hacerlo tratando de hacer eficientes los alimentos que consigo: trato de no comprar moda en comida, trato de comer sano y trato de no desechar cantidades importantes de alimentos. Se que estos métodos son solo paliativos, también trato que mas gente piense, así a secas, a que vea que también hay otras formas de hacer, o sencillamente no hacer, lo que nos dicen quienes detentan el poder.
Yo he encontrado cierto placer en cocinar, o mejor dicho en instalarme en una cocina para preparar una cena, los días pasados a la cena navideña, he encontrado que la aplicación de sobras de refrigerador es muy interesante, hoy hice un arroz con aceitunas rellenas, pecanas, trozos de tocino, choclo desgranado, fideos cabello de ángel y algo de salsa de soya. He reducido la salsa del enrollado de cerdo que comimos, y en el he salteado algunos trozos de pavo. He mezclado el saldo de espumante con soda y mucho hielo y le agregue algo de granadina. El chef recibió aplausos… Pero el chef se preguntaba cuanta gente no habría podido comer este día, la situación puede ser sensiblera y el tema ligero, para el tono que le hemos dado a lo escrito hasta ahora aquí. Pero no deja de preocuparme el hambre, más aún cuando el mundo mundial dispone de ingentes cantidades de alimento. El mundo mundial, así llamaba un profesor español que tuve hace unos diez años, al mundo desarrollado, donde se encuentran las capitales y ciudades importantes de nuestros países, donde no figuran ni África, ni grandes partes de Asia, ni de Oceanía, ni las ciudades pobres de lo que fue Europa del Este, ni los pueblos, los muchos pueblos de América.
Y el mundo mundial se preocupa por alimentar África, y hace actividades para alimentar niños afganos, y a papúes enfermos de cólera, pero lo hace una vez al año. El problema es que el resto del año se ocupa de procesar su basura, que contiene entre un 30 y 40% de alimentos en diferente estado de putrefacción. Y no poder superar el hambre parece ser el destino de más de la mitad de la humanidad, claro las cifras oficiales de la ONU(división FAO) indican 950 millones (un13%), el solo hecho de que el hambre exista es ya otra evidencia, de la increíblemente larga cadena de acontecimientos, sujetos, situaciones e ideas que confirman la teoría de que este es un lugar de dolor, de extravío intenso de lo que por allí decimos es humanidad.
No puedo solidarizarme con los hambrientos dejando de comer, no sería un modo lógico. Si puedo hacerlo tratando de hacer eficientes los alimentos que consigo: trato de no comprar moda en comida, trato de comer sano y trato de no desechar cantidades importantes de alimentos. Se que estos métodos son solo paliativos, también trato que mas gente piense, así a secas, a que vea que también hay otras formas de hacer, o sencillamente no hacer, lo que nos dicen quienes detentan el poder.
domingo, 17 de enero de 2010
06.01.10: SANTOS REYES
En mi niñez existía Papa Noel. La versión inglesa: Santa Claus, y la del sur del continente: el viejito pascuero, las vendría a conocer años después, cuando ya había descubierto que eran mis padres los que se afanaban por conseguirme los regalos que prolijamente yo describía en mis cartas dirigidas al señor de ropa roja y pilosidades blancas. Debo indicar, que aprendí a escribir a los cinco años, el descubrimiento del mito de los regalos navideños, lo hice a los siete. Desde esa edad atormente a mis padres, con preguntas tales como: ¿por qué se miente a los niños con ese señor vestido de rojo?, ¿No hay otra figura mejor que ese viejo?, ¿Y no podrían mejor decir que Jesús es quien regala, quizás de esa forma le tendrían más cariño?
La respuesta a mis preguntas, llegaron en forma de un libro de relatos español, me parece que era una de los Cuentos de Calleja, que mi padre me prestó, antes de devolverlo, renovado, a su dueño. En el relato se contaba la alegría de los niños ante la proximidad del 6 de Enero, pues ese día, en sus camellos y cargados de regalos, llegaban los Santos Reyes. Mi forma de pensar, consiguió una extraordinaria base en ese momento, fui a ver a mi padre, y le dije que si el tema de hacer regalos, quería tener una base lógica, el día elegido debería ser el 6 de Enero, como hoy, y no la noche del 24 de Diciembre. Explique mis razones, diciendo que la noche de Navidad debíamos pasarla en oración, y solidarizándonos con la pobreza de Jesús (aún era creyente… muy creyente) y que el 6 de Enero, había en las santas escrituras, una autentica versión del acto de regalar, que era el día en que los reyes, aquellos señores que dieron el dato a Herodes del nacimiento de Jesús, habían llevado hasta su humilde morada, oro, incienso y mirra como ofrendas por su nacimiento al hijo de José y María. Mi padre, que pasaba por esas épocas, tan comunes en casa, de escasez de dinero, me dijo que si quería eso, me debía ir a vivir a España. Me callé, me fui a mi rincón de lectura y cavilación, y nunca más hablé con él acerca de Santa Claus o los Santos Reyes…ese fue uno de los momentos en que entreví en mis niñez que vivíamos en un mundo extraño y doloroso, aún no lo conjeturé como el infierno, pero creo que lo intuía.
Desde esas fechas tengo por norma dejarles a mis hijos algún objeto, generalmente pequeño, en este día, mi intención es que lo tomen como una casualidad, como un regalo que les hace la vida. Los padres tenemos la obligación de hacerles sentir a nuestros niños, que existen otras partes, aparte de esta que vivimos, que existen lugares o tiempos, a los que llegaremos de alguna forma, en ellos, la bondad debe existir, pero también la tolerancia y el respeto a las opiniones contrarias, un mundo menos doloroso.
Esta es la segunda vez que les regalo algo de Juan Gonzalo, tómenlo como una casualidad, como un regalo de la vida: La pregunta, de Canto desde Lejos:
Mi madre me decía:
si matas a pedradas los pajaritos blancos,
Dios te va a castigar;
si pegas a tu amigo
el de carita de asno,
Dios te va a castigar.
Era el signo de Diosde dos palitos,
y sus diez teologales mandamientos
cabían en mi mano
como diez dedos más.
Hoy me dicen:
si no matas diariamente una paloma,
Dios te castigará;
si no pegas al negro,
si no odias al rojo,
Dios te castigará;
si al pobre das ideas
en vez de darle un beso,
si le hablas de justicia
en vez de caridad
Dios te castigará
Dios te castigará.
No es este nuestro Dios,
¿verdad, mamá?
La respuesta a mis preguntas, llegaron en forma de un libro de relatos español, me parece que era una de los Cuentos de Calleja, que mi padre me prestó, antes de devolverlo, renovado, a su dueño. En el relato se contaba la alegría de los niños ante la proximidad del 6 de Enero, pues ese día, en sus camellos y cargados de regalos, llegaban los Santos Reyes. Mi forma de pensar, consiguió una extraordinaria base en ese momento, fui a ver a mi padre, y le dije que si el tema de hacer regalos, quería tener una base lógica, el día elegido debería ser el 6 de Enero, como hoy, y no la noche del 24 de Diciembre. Explique mis razones, diciendo que la noche de Navidad debíamos pasarla en oración, y solidarizándonos con la pobreza de Jesús (aún era creyente… muy creyente) y que el 6 de Enero, había en las santas escrituras, una autentica versión del acto de regalar, que era el día en que los reyes, aquellos señores que dieron el dato a Herodes del nacimiento de Jesús, habían llevado hasta su humilde morada, oro, incienso y mirra como ofrendas por su nacimiento al hijo de José y María. Mi padre, que pasaba por esas épocas, tan comunes en casa, de escasez de dinero, me dijo que si quería eso, me debía ir a vivir a España. Me callé, me fui a mi rincón de lectura y cavilación, y nunca más hablé con él acerca de Santa Claus o los Santos Reyes…ese fue uno de los momentos en que entreví en mis niñez que vivíamos en un mundo extraño y doloroso, aún no lo conjeturé como el infierno, pero creo que lo intuía.
Desde esas fechas tengo por norma dejarles a mis hijos algún objeto, generalmente pequeño, en este día, mi intención es que lo tomen como una casualidad, como un regalo que les hace la vida. Los padres tenemos la obligación de hacerles sentir a nuestros niños, que existen otras partes, aparte de esta que vivimos, que existen lugares o tiempos, a los que llegaremos de alguna forma, en ellos, la bondad debe existir, pero también la tolerancia y el respeto a las opiniones contrarias, un mundo menos doloroso.
Esta es la segunda vez que les regalo algo de Juan Gonzalo, tómenlo como una casualidad, como un regalo de la vida: La pregunta, de Canto desde Lejos:
Mi madre me decía:
si matas a pedradas los pajaritos blancos,
Dios te va a castigar;
si pegas a tu amigo
el de carita de asno,
Dios te va a castigar.
Era el signo de Diosde dos palitos,
y sus diez teologales mandamientos
cabían en mi mano
como diez dedos más.
Hoy me dicen:
si no matas diariamente una paloma,
Dios te castigará;
si no pegas al negro,
si no odias al rojo,
Dios te castigará;
si al pobre das ideas
en vez de darle un beso,
si le hablas de justicia
en vez de caridad
Dios te castigará
Dios te castigará.
No es este nuestro Dios,
¿verdad, mamá?
sábado, 16 de enero de 2010
27.12.09: AGUJAS PARA LA VENGANZA
Hoy he leído en El Comercio en la sección D, (que se asume es la de noticias internacionales), una nota monstruosa, supongo que debe pasar una censura, y que su contenido llamo la atención de quien hace esta selección, recuérdese que es Domingo, y que en esta sección se colocan notas de todas partes del globo.
Un tipo cuya capacidad para discernir es cero, introdujo en el cuerpo de su hijastro más de 50 agujas de distinto tamaño, comprometiéndole varios órganos vitales, el niño tiene 2 años, el sujeto más de 30. Para realizar la horrorosa tarea contó con la ayuda de su amante, una “bruja” de nombre Angelina.
Si les interesa el lugar, no mencionaré alguna región remota del planeta, no es África, ni las selvas de Borneo, ni las alturas o selvas de nuestra patria, es una de las ciudades más pobladas de América del sur, la capital del estado de Bahía en Brasil, la ciudad de Salvador, tres millones de personas, pujante comercio, población antigua (su fundación se dio en 1549), tres universidades, una de las capitales culturales del país (es la cuna de Jorge Amado), porque ocurren hechos como el descrito en un sitio así?
El tipo, un albañil de nombre Roberto Carlos Magalhaes, y su amante Angelina Ribeiro dos Santos (hay apellidos más brasileros), planearon el tema como venganza contra la madre del niño, la idea era que las agujas provocasen la muerte del menor “sin generar sospechas”. Para clavarle las agujas los amantes embriagaban al niño, dos o tres veces por semana. El hecho se repitió durante todo un mes. Los asesinos no están locos, ¿porque lo hicieron?
Las preguntas que se generaron en casa, tipificaron el temperamento de cada uno de los miembros de mi familia, desde “merecen que los maten lentamente”, a “¿y donde estaba la madre?”, yo pregunte si eso no era una demostración, dolorosamente real, de que el mal existe. Independientemente de enfermedades e iglesias, en la Tierra, el mal existe y como diría Vallejo “crece con la Res de Rousseau, con nuestras barbas, crece el mal por razones que ignoramos”, tengo una teoría, ya explicada en este blog: este es un lugar de castigo. No se que hicimos,( el decir “no recuerdo que hicimos”, me conllevaría a explicaciones o budistas o nietzscheanas), no puedo saber si el niño hizo algo en su corta vida, que le deparara tal tormento, ni que sus maltratadores tuvieran por condena la de convertirse en verdugos y sufrir el odio de la gente (la comisaria donde se encontraban presos, fue apedreada por una turba que exigía el linchamiento del albañil y su amante), ni siquiera sé que he hecho yo, para merecer como pena, el de enterarme de estos sucesos todos los días, ello me ha llevado a no leer parte de los periódicos, no ver noticieros, huir de las radios que informan diariamente las noticias. Sin embargo…el mal existe. Esta es una evidencia del infierno en que vivimos.
Hay una parte de esta teoría del infierno, que ha originado sabrosos cuentos (que iré publicando), para asegurarse de que un reo cumpla su condena, debe existir alguien que evidencie, que audite que el castigo se cumple. Creo, que existe un grupo de entes (no puedo llamarlos ni personas, ni siquiera humanos) encargado de tal tarea, entre otras cosas, y sin ironías, se deben ocupar del orden financiero mundial, de las noticias internacionales, de la organización y gobierno de cada país, supongo están condenados a serlo…pero puede que reciban recompensa por ello, ¿no sería preocupante?
Un tipo cuya capacidad para discernir es cero, introdujo en el cuerpo de su hijastro más de 50 agujas de distinto tamaño, comprometiéndole varios órganos vitales, el niño tiene 2 años, el sujeto más de 30. Para realizar la horrorosa tarea contó con la ayuda de su amante, una “bruja” de nombre Angelina.
Si les interesa el lugar, no mencionaré alguna región remota del planeta, no es África, ni las selvas de Borneo, ni las alturas o selvas de nuestra patria, es una de las ciudades más pobladas de América del sur, la capital del estado de Bahía en Brasil, la ciudad de Salvador, tres millones de personas, pujante comercio, población antigua (su fundación se dio en 1549), tres universidades, una de las capitales culturales del país (es la cuna de Jorge Amado), porque ocurren hechos como el descrito en un sitio así?
El tipo, un albañil de nombre Roberto Carlos Magalhaes, y su amante Angelina Ribeiro dos Santos (hay apellidos más brasileros), planearon el tema como venganza contra la madre del niño, la idea era que las agujas provocasen la muerte del menor “sin generar sospechas”. Para clavarle las agujas los amantes embriagaban al niño, dos o tres veces por semana. El hecho se repitió durante todo un mes. Los asesinos no están locos, ¿porque lo hicieron?
Las preguntas que se generaron en casa, tipificaron el temperamento de cada uno de los miembros de mi familia, desde “merecen que los maten lentamente”, a “¿y donde estaba la madre?”, yo pregunte si eso no era una demostración, dolorosamente real, de que el mal existe. Independientemente de enfermedades e iglesias, en la Tierra, el mal existe y como diría Vallejo “crece con la Res de Rousseau, con nuestras barbas, crece el mal por razones que ignoramos”, tengo una teoría, ya explicada en este blog: este es un lugar de castigo. No se que hicimos,( el decir “no recuerdo que hicimos”, me conllevaría a explicaciones o budistas o nietzscheanas), no puedo saber si el niño hizo algo en su corta vida, que le deparara tal tormento, ni que sus maltratadores tuvieran por condena la de convertirse en verdugos y sufrir el odio de la gente (la comisaria donde se encontraban presos, fue apedreada por una turba que exigía el linchamiento del albañil y su amante), ni siquiera sé que he hecho yo, para merecer como pena, el de enterarme de estos sucesos todos los días, ello me ha llevado a no leer parte de los periódicos, no ver noticieros, huir de las radios que informan diariamente las noticias. Sin embargo…el mal existe. Esta es una evidencia del infierno en que vivimos.
Hay una parte de esta teoría del infierno, que ha originado sabrosos cuentos (que iré publicando), para asegurarse de que un reo cumpla su condena, debe existir alguien que evidencie, que audite que el castigo se cumple. Creo, que existe un grupo de entes (no puedo llamarlos ni personas, ni siquiera humanos) encargado de tal tarea, entre otras cosas, y sin ironías, se deben ocupar del orden financiero mundial, de las noticias internacionales, de la organización y gobierno de cada país, supongo están condenados a serlo…pero puede que reciban recompensa por ello, ¿no sería preocupante?
miércoles, 13 de enero de 2010
05.01.10:EL TIEMPO
He dejado de escribir, y una vez más he incumplido una promesa. Prometí escribir a diario.
Resulta que hacemos tantas pequeñas y ridículas actividades durante el día, que nos faltan los minutos para hacer las que realmente nos interesa. Inventamos reuniones, asistimos supuestamente interesados, al desarrollo de un problema, y esperamos pacientemente a que este se resuelva, mientras que impávidamente vemos, como otros lo resuelven siguiendo las directivas, que cómodamente les damos. He tratado, y creo he conseguido escribir más 75 palabras sobre el dispendio del tiempo, sin haber utilizado precisamente la palabreja más importante con que contamos para expresarnos.
En el castellano, las palabras asociados a la magnitud temporal son demasiadas. Nuestros verbos son afectados por ella, los sustantivos se relacionan más con el tiempo que con la distancia, aquellos relacionados con la masa y otras magnitudes suman cantidades menores. El tiempo ocupa nuestra existencia y la llena completamente, y apreciamos efectivamente sus efectos en nuestros cuerpos y en nuestra razón.
Mi intención no es reflexionar acerca de la física, me interesa determinar los componentes de este lugar de castigo, el tiempo es el principal de ellos. Su existencia determina la nuestra. La verdad, la realidad, la historia solo pueden construirse a partir de aceptar que el tiempo existe, las mismas ucronías no existen sin tiempo. Todo aquello que solo puede entenderse a partir de una definición temporal, constituye la estructura de este infierno.
¿Hay algo fuera de él? , me es difícil conceptuarlo, hace mucho (aquí tienen una frase temporal) supuse que la imaginación nos apartaba del tiempo, y en cierta medida lo negaba, no entendía en aquellas épocas (otra más) que el negar la existencia de algo, es aceptar que alguien (el ente ante quien ejercemos nuestra negación) tiene conciencia de lo que negamos, y que por ende como un objeto real o ideal existe… Lo que podemos hacer con los objetos ideales es hacer que el tiempo discurra de manera diferente; y que de alguna manera, evite el más importante efecto del tiempo en nuestras vidas: la certeza de la muerte.
Nuestro esfuerzo por detener los efectos del tiempo nos ha llevado a la creación de cosas extraordinarias: la primera de ellas ha sido el lenguaje, con el hemos construido la historia, y las palabras han hecho posible la formación de dos conceptos enormes: “atemporal” e “inmortal”, y sus variaciones “eternidad”, “infinito”,”ilimitado”, (resulta particular que pocos lo asocien a “imposible”) y al origen y desarrollo de las filosofías y religiones.
Esto es una cárcel, sus barrotes están constituidos por el tiempo, la terminan de configurar el espacio y las palabras, nuestro ejercicio mental nos estrella contra todas estas paredes. La única forma de planear una autentica fuga, empieza por reconocer nuestros recursos y la naturaleza de nuestra prisión. Es importante que te intereses por conocer la naturaleza del tiempo, por tratar de aprehender lo que configura la eternidad.
Levo mucho de golpearme contra estas paredes, antes prefería poner las citas al inicio, hoy me gustan más al final… del prologo de “historia de la Eternidad”, (cuando no) de Borges: “El movimiento, ocupación de sitios distintos en instantes distintos, es inconcebible sin tiempo; asimismo lo es la inmovilidad, ocupación de un mismo lugar en distintos puntos del tiempo. ¿Cómo pude no sentir que la eternidad, anhelada con amor por tantos poetas, es un artificio espléndido que nos libra, siquiera de manera fugaz, de la intolerable opresión de lo sucesivo?”… Hasta mañana (una final invocación temporal)
Resulta que hacemos tantas pequeñas y ridículas actividades durante el día, que nos faltan los minutos para hacer las que realmente nos interesa. Inventamos reuniones, asistimos supuestamente interesados, al desarrollo de un problema, y esperamos pacientemente a que este se resuelva, mientras que impávidamente vemos, como otros lo resuelven siguiendo las directivas, que cómodamente les damos. He tratado, y creo he conseguido escribir más 75 palabras sobre el dispendio del tiempo, sin haber utilizado precisamente la palabreja más importante con que contamos para expresarnos.
En el castellano, las palabras asociados a la magnitud temporal son demasiadas. Nuestros verbos son afectados por ella, los sustantivos se relacionan más con el tiempo que con la distancia, aquellos relacionados con la masa y otras magnitudes suman cantidades menores. El tiempo ocupa nuestra existencia y la llena completamente, y apreciamos efectivamente sus efectos en nuestros cuerpos y en nuestra razón.
Mi intención no es reflexionar acerca de la física, me interesa determinar los componentes de este lugar de castigo, el tiempo es el principal de ellos. Su existencia determina la nuestra. La verdad, la realidad, la historia solo pueden construirse a partir de aceptar que el tiempo existe, las mismas ucronías no existen sin tiempo. Todo aquello que solo puede entenderse a partir de una definición temporal, constituye la estructura de este infierno.
¿Hay algo fuera de él? , me es difícil conceptuarlo, hace mucho (aquí tienen una frase temporal) supuse que la imaginación nos apartaba del tiempo, y en cierta medida lo negaba, no entendía en aquellas épocas (otra más) que el negar la existencia de algo, es aceptar que alguien (el ente ante quien ejercemos nuestra negación) tiene conciencia de lo que negamos, y que por ende como un objeto real o ideal existe… Lo que podemos hacer con los objetos ideales es hacer que el tiempo discurra de manera diferente; y que de alguna manera, evite el más importante efecto del tiempo en nuestras vidas: la certeza de la muerte.
Nuestro esfuerzo por detener los efectos del tiempo nos ha llevado a la creación de cosas extraordinarias: la primera de ellas ha sido el lenguaje, con el hemos construido la historia, y las palabras han hecho posible la formación de dos conceptos enormes: “atemporal” e “inmortal”, y sus variaciones “eternidad”, “infinito”,”ilimitado”, (resulta particular que pocos lo asocien a “imposible”) y al origen y desarrollo de las filosofías y religiones.
Esto es una cárcel, sus barrotes están constituidos por el tiempo, la terminan de configurar el espacio y las palabras, nuestro ejercicio mental nos estrella contra todas estas paredes. La única forma de planear una autentica fuga, empieza por reconocer nuestros recursos y la naturaleza de nuestra prisión. Es importante que te intereses por conocer la naturaleza del tiempo, por tratar de aprehender lo que configura la eternidad.
Levo mucho de golpearme contra estas paredes, antes prefería poner las citas al inicio, hoy me gustan más al final… del prologo de “historia de la Eternidad”, (cuando no) de Borges: “El movimiento, ocupación de sitios distintos en instantes distintos, es inconcebible sin tiempo; asimismo lo es la inmovilidad, ocupación de un mismo lugar en distintos puntos del tiempo. ¿Cómo pude no sentir que la eternidad, anhelada con amor por tantos poetas, es un artificio espléndido que nos libra, siquiera de manera fugaz, de la intolerable opresión de lo sucesivo?”… Hasta mañana (una final invocación temporal)
domingo, 10 de enero de 2010
28.12.09: DIA DE INOCENTES
José Saramago, en “El Evangelio según Jesucristo”, cuenta como el padre de Jesús, que sabe de la masacre que perpetrará Herodes por un anuncio angélico, muere moralmente ese día, pues no puede comunicar a otros padres, que guarden a sus hijos, para evitar el asesinato en masa.
No se si el acontecimiento fue cierto, parece ser que “el pueblo elegido” tenía una particular satisfacción por agárraselas con los niños, la Biblia cuenta además del sacrificio de Isaac, varias muertes de niños pequeños, a manos de sacerdotes o de sus padres, con la intención de “agradar a Yavhe”. Y ahí está por ejemplo, como el dios judío para demostrar su poder, mata a los primogénitos de los egipcios, acaba hasta con los niños en Sodoma y Gomorra, acuchilla a jericoenses, filisteos, y otros pueblos sin respetar edad, ni sexo. Algo parece que hubo de cambiar en la estructura organizacional de la divinidad, porque este Yavhe, no se parece mucho al papá de Jesús, que según sus palabras, es el dios del amor y el perdón.
Ahora, lo que realmente me resulta incomprensible, es como una fiesta religiosa “de guardar” (utilizando la terminología religiosa de mi madre), se convirtió, durante mi infancia y parte de mi adolescencia, en ese carnaval de insensateces que era el Día de Inocentes (perdón mamá, Santos Inocentes). Este día se podía utilizar, por ejemplo, para pedirle dinero a alguien, poniendo la respectiva cara de gato de Shrek, y minutos más tarde ya entregado el dinero, decir con la más amplia cara de Guasón de Batman, “Inocente!” y reírse de la ingenuidad del prestamista.
El tema pasaba por decir una mentira, lo suficientemente creíble, a alguien elegido como víctima, dentro de un grupo de personas, inmediatamente después de que el “inocente” caía en el engaño, era gritoneado por el resto de personas que lo acompañaban. Para liberarse de su condena de “inocente”, la persona debía buscar que engañar a otros… Lindo juego, el entretenimiento tenía validez hasta el mediodía, razón por la que un servidor, no salía de casa hasta pasadas las horas del almuerzo.
Hoy, Día de los Santos Inocentes, la Unión Europea ha lanzado un comunicado en que públicamente condena la violencia para reprimir a los manifestantes iraníes, que sólo intentan ejercer sus "derechos a la libre expresión y la libertad de reunión", según se desprende de un comunicado de la presidencia de turno del bloque, a cargo de Suecia. Como "especialmente alarmante" calificó la UE los informes sobre la muerte de al menos ocho manifestantes. "El uso brutal de la fuerza y la detención arbitraria de manifestantes representan grandes violaciones de derechos humanos fundamentales", destaca el comunicado. Esto sucede en Suecia, país que no tiene Tribunal Constitucional, y donde por ello la violencia del Estado, es prácticamente intocable, habría que preguntarnos a que hora del día se dio el comunicado, de seguro en horas de la mañana, a las dos de la tarde, el representante sueco, mando a sus pares de la UE un pequeño mail ,que solo tenia una palabra: Inocentes!!!.
La inocencia es una parte horrible de este infierno, nos hace creer que si nuestra verdad existe la justicia nos acompaña, nos hace suponer que si ignoramos el mal, éste no nos alcanzará…burdas mentiras, cuentitos, situaciones que nos golpean inmisericordemente en la cara, en el cuerpo y en la razón, para decirnos que una vez más “ellos” se imponen, que una vez más nos miran con lastima o con odio para denigrarnos con su risa y sus gritos “Inocentes!, Inocentes!”
No se si el acontecimiento fue cierto, parece ser que “el pueblo elegido” tenía una particular satisfacción por agárraselas con los niños, la Biblia cuenta además del sacrificio de Isaac, varias muertes de niños pequeños, a manos de sacerdotes o de sus padres, con la intención de “agradar a Yavhe”. Y ahí está por ejemplo, como el dios judío para demostrar su poder, mata a los primogénitos de los egipcios, acaba hasta con los niños en Sodoma y Gomorra, acuchilla a jericoenses, filisteos, y otros pueblos sin respetar edad, ni sexo. Algo parece que hubo de cambiar en la estructura organizacional de la divinidad, porque este Yavhe, no se parece mucho al papá de Jesús, que según sus palabras, es el dios del amor y el perdón.
Ahora, lo que realmente me resulta incomprensible, es como una fiesta religiosa “de guardar” (utilizando la terminología religiosa de mi madre), se convirtió, durante mi infancia y parte de mi adolescencia, en ese carnaval de insensateces que era el Día de Inocentes (perdón mamá, Santos Inocentes). Este día se podía utilizar, por ejemplo, para pedirle dinero a alguien, poniendo la respectiva cara de gato de Shrek, y minutos más tarde ya entregado el dinero, decir con la más amplia cara de Guasón de Batman, “Inocente!” y reírse de la ingenuidad del prestamista.
El tema pasaba por decir una mentira, lo suficientemente creíble, a alguien elegido como víctima, dentro de un grupo de personas, inmediatamente después de que el “inocente” caía en el engaño, era gritoneado por el resto de personas que lo acompañaban. Para liberarse de su condena de “inocente”, la persona debía buscar que engañar a otros… Lindo juego, el entretenimiento tenía validez hasta el mediodía, razón por la que un servidor, no salía de casa hasta pasadas las horas del almuerzo.
Hoy, Día de los Santos Inocentes, la Unión Europea ha lanzado un comunicado en que públicamente condena la violencia para reprimir a los manifestantes iraníes, que sólo intentan ejercer sus "derechos a la libre expresión y la libertad de reunión", según se desprende de un comunicado de la presidencia de turno del bloque, a cargo de Suecia. Como "especialmente alarmante" calificó la UE los informes sobre la muerte de al menos ocho manifestantes. "El uso brutal de la fuerza y la detención arbitraria de manifestantes representan grandes violaciones de derechos humanos fundamentales", destaca el comunicado. Esto sucede en Suecia, país que no tiene Tribunal Constitucional, y donde por ello la violencia del Estado, es prácticamente intocable, habría que preguntarnos a que hora del día se dio el comunicado, de seguro en horas de la mañana, a las dos de la tarde, el representante sueco, mando a sus pares de la UE un pequeño mail ,que solo tenia una palabra: Inocentes!!!.
La inocencia es una parte horrible de este infierno, nos hace creer que si nuestra verdad existe la justicia nos acompaña, nos hace suponer que si ignoramos el mal, éste no nos alcanzará…burdas mentiras, cuentitos, situaciones que nos golpean inmisericordemente en la cara, en el cuerpo y en la razón, para decirnos que una vez más “ellos” se imponen, que una vez más nos miran con lastima o con odio para denigrarnos con su risa y sus gritos “Inocentes!, Inocentes!”
sábado, 9 de enero de 2010
04.01.10 UCRONIAS
En un comentario anterior Guille mencionó el término, recuerdo que lo ilustramos la primera vez alrededor de su escritorio, creo recordar también que el Torito se hallaba cerca, hablábamos acerca de los condicionales (que en algún momento del día todos nos hacemos), esas frases que empiezan por “y si yo hubiera hecho…” los complementos son variados: desde hacer o decir algo, o no hacerlo, hasta contar con una mayor experiencia antes de lanzar una opinión. Les dije entonces que construíamos ucronías a cada momento, que existe una narración soberbia sobre el particular, hable algo de “El jardín de senderos que se bifurcan”, de “El hombre en el castillo” y de ”Tiempos de arroz y sal”.
Como debo indicar a Uds. lo que es una ucronía permítanme ir al DRAE:
ucronía.1. f. cult. Reconstrucción lógica, aplicada a la historia, dando por supuestos acontecimientos no sucedidos, pero que habrían podido suceder.
De esta acepción se desprenden varias situaciones, Primero, que según el Diccionario de la Real Academia de Lengua Española, nuestro termino es una frase culta. Segundo, que no cualquier condicional se convierte en ucronía, debe estar revestida de lógica, esto es una exigencia notable. Tercero, los supuestos deben ser verosímiles, y esto último nos emparenta con un género literario: la novela; que describe hechos que posiblemente nunca sucedieron, pero cuya naturaleza los hace creíbles.
La primera ucronía que leí, aparecía en uno de los cuadernos de Minotauro, era un relato de Robert Heinlein -para mi gusto extraordinario- en la narración además de jugar con la historia, el padre de Lazarus Long, jugaba con el espinoso tema del viaje a través del tiempo y la autoconcepción. Yo, tenía entre 13 y 14 años estaba en el cuarto de secundaria, y fue la primera vez que me tildaron de loco en forma seria, por tratar de ilustrar a mis compañeros acerca de lo leído. Quise comentarle el tema a un profesor, y me dijo que el tema era perverso, y que ese tipo de literatura no me hacía en absoluto bien. Guardé en mi memoria el nombre de la narración copié un resumen en uno de mis cuadernos de pasta negra, y decidí investigar más acerca del tema. Hacia los quince y próximo a salir de secundaria, retomé el tema con una selección de relatos prologada por Asimov, donde se mencionaba la palabreja de marras. Créanme, en el Pequeño Larousse, regalo de mi abuelo, no aparecía una definición para el término, evidentemente la tenía entendida, pero hubieron de pasar un par de años más para que escuchara hablar de “El hombre en el Castillo” de Phillip K Dick, una narración en que los nazis liberados del fanatismo de Hitler, ganan la guerra junto a sus aliados japoneses, dividiéndose los Estados Unidos en una parte oriental y otra occidental.
Desde allí, la ucronía es uno de mis géneros literarios favoritos, resulta un componente primordial de mi concepción de los límites de este infierno: cuando acabemos de sepultar éste, viviremos en otro que tendrá una pequeña variación (No tan ridícula como la llamada “efecto mariposa”). Una pequeña variación, sustantiva para alguien en específico. Algo así como los aviones de American enfilando hacia la sede de Halliburton, el 11 de Setiembre. O un primer contacto de algún naufrago español, enfermo de viruela, con alguna pequeña población azteca, que permita a los mexicanos conocer la mortalidad de los castellanos y desarrollar resistencia a la enfermedad, y ver de verdad una noche bien triste para Cortez.
Creo profundamente que nuestro futuro y pasado esta lleno de ucronías, otra de las razones para sustentar la posición que, vivimos en el infierno, esta “realidad histórica” que nos ha tocado vivir está demasiado llena de absurdos, que han permitido su existencia. Tantos absurdos no pueden ser casuales, alguien debe estar moviendo los controles, para que nadie escape, para que el dolor pueda tener el lugar prominente que hoy ostenta.
Como debo indicar a Uds. lo que es una ucronía permítanme ir al DRAE:
ucronía.1. f. cult. Reconstrucción lógica, aplicada a la historia, dando por supuestos acontecimientos no sucedidos, pero que habrían podido suceder.
De esta acepción se desprenden varias situaciones, Primero, que según el Diccionario de la Real Academia de Lengua Española, nuestro termino es una frase culta. Segundo, que no cualquier condicional se convierte en ucronía, debe estar revestida de lógica, esto es una exigencia notable. Tercero, los supuestos deben ser verosímiles, y esto último nos emparenta con un género literario: la novela; que describe hechos que posiblemente nunca sucedieron, pero cuya naturaleza los hace creíbles.
La primera ucronía que leí, aparecía en uno de los cuadernos de Minotauro, era un relato de Robert Heinlein -para mi gusto extraordinario- en la narración además de jugar con la historia, el padre de Lazarus Long, jugaba con el espinoso tema del viaje a través del tiempo y la autoconcepción. Yo, tenía entre 13 y 14 años estaba en el cuarto de secundaria, y fue la primera vez que me tildaron de loco en forma seria, por tratar de ilustrar a mis compañeros acerca de lo leído. Quise comentarle el tema a un profesor, y me dijo que el tema era perverso, y que ese tipo de literatura no me hacía en absoluto bien. Guardé en mi memoria el nombre de la narración copié un resumen en uno de mis cuadernos de pasta negra, y decidí investigar más acerca del tema. Hacia los quince y próximo a salir de secundaria, retomé el tema con una selección de relatos prologada por Asimov, donde se mencionaba la palabreja de marras. Créanme, en el Pequeño Larousse, regalo de mi abuelo, no aparecía una definición para el término, evidentemente la tenía entendida, pero hubieron de pasar un par de años más para que escuchara hablar de “El hombre en el Castillo” de Phillip K Dick, una narración en que los nazis liberados del fanatismo de Hitler, ganan la guerra junto a sus aliados japoneses, dividiéndose los Estados Unidos en una parte oriental y otra occidental.
Desde allí, la ucronía es uno de mis géneros literarios favoritos, resulta un componente primordial de mi concepción de los límites de este infierno: cuando acabemos de sepultar éste, viviremos en otro que tendrá una pequeña variación (No tan ridícula como la llamada “efecto mariposa”). Una pequeña variación, sustantiva para alguien en específico. Algo así como los aviones de American enfilando hacia la sede de Halliburton, el 11 de Setiembre. O un primer contacto de algún naufrago español, enfermo de viruela, con alguna pequeña población azteca, que permita a los mexicanos conocer la mortalidad de los castellanos y desarrollar resistencia a la enfermedad, y ver de verdad una noche bien triste para Cortez.
Creo profundamente que nuestro futuro y pasado esta lleno de ucronías, otra de las razones para sustentar la posición que, vivimos en el infierno, esta “realidad histórica” que nos ha tocado vivir está demasiado llena de absurdos, que han permitido su existencia. Tantos absurdos no pueden ser casuales, alguien debe estar moviendo los controles, para que nadie escape, para que el dolor pueda tener el lugar prominente que hoy ostenta.
jueves, 7 de enero de 2010
29.12.09: FRASES EN MI PIZARRA
Me encantan las frases de otros, creo que posiblemente este gusto fue alentado por aquel último párrafo de “El Inmortal” de Borges. Cartaphilus, el inmortal bibliotecario que ha buscado un rio que anule la inmortalidad que otro río le confirió, resume su larga vida: “Cuando se acerca el fin, ya no quedan imágenes de los recuerdos, solo quedan palabras”. Borges concluye: “Palabras, palabras desplazadas y mutiladas, palabras de otros fue la pobre limosna que le dejaron las horas y los siglos”.
Si bien es cierto Borges es una de mis fuentes, no menos copiosa es la selección de frases que me han legado Shaw, Wilde, Heinlein, Twain, Stugeron, Lawrence Peter, Vallejo, el humorista español Perich, algunas del genial Quino a través de Mafalda… Ahora que en la red se encuentra de todo, hay sitios, blogs, selecciones de frases, “quotes” como dicen los gringos, recurro a ellas cuando no logro recordar completamente una frase, cuando quiero escribirla en mi pizarra tal cual fue escrita, y no como la interpretaron los traductores, o aún peor los editores.
Mi pizarra, tiene cada semana una nueva frase, esta se establece según los acontecimientos de la última semana, y pueden ir desde las poéticas: “La culpa, querido Bruto, no es de nuestras estrellas, sino de nosotros mismos” del Julio Cesar de Shakespeare, para señalar la actitud de un gerente que siempre busca causas esotéricas y complicadas, antes de aceptar que tiene a un estúpido por asistente. Hasta las muy divertidas de Wilde: “Perdona siempre a tu enemigo. No hay nada que le enfurezca más”, para responder a cierta persona que creía encontrar en mi un enemigo: nada más falso, yo no le odio, solo le desprecio. Hasta hoy he colocado frases en mi pizarra, ya no lo volveré a hacer, los principales lectores se han alejado, me siento solitario y agobiado en mi oficina, hace unas semanas era muy divertido pasear por los demás escritorios, improvisar chascarrillos, reírme o sonreírme con todos ellos, El Macho Latino, Hermita, el Kermitt, hoy ya no están.
He usado tantas frases ajenas… no hay conversación que no salpimente con una cita de otros, hasta escribir resúmenes para la universidad, me ha obligado a exprimir mi memoria al máximo, para colocar una pequeña frase de alguien, en cada capítulo. Cada vez que leo, existe algo de placer cinegético, acompañando a la lectura, la búsqueda de frases, ese es uno de mis índices sobre las bondades de un libro, cuantas más frases pueda encontrar, más interesante ha de parecerme. Hoy leo, hoy escribo esto en mi oficina, las frases de otros amigos entrañables no me acompañan, el comentario de ellas no está más, hoy es un tiempo diferente. Tan diferente como creo soy en esta empresa, tan ajeno a la cotidiana realidad de besamanos, flexibles vertebras dorsales, apuñalamientos y mentiras. La parte del infierno que me toca está particularmente fermentada, y creo que yo he sido el principal constructor de su purulencia a mi alrededor.
Tiene que haber una salida.
Si bien es cierto Borges es una de mis fuentes, no menos copiosa es la selección de frases que me han legado Shaw, Wilde, Heinlein, Twain, Stugeron, Lawrence Peter, Vallejo, el humorista español Perich, algunas del genial Quino a través de Mafalda… Ahora que en la red se encuentra de todo, hay sitios, blogs, selecciones de frases, “quotes” como dicen los gringos, recurro a ellas cuando no logro recordar completamente una frase, cuando quiero escribirla en mi pizarra tal cual fue escrita, y no como la interpretaron los traductores, o aún peor los editores.
Mi pizarra, tiene cada semana una nueva frase, esta se establece según los acontecimientos de la última semana, y pueden ir desde las poéticas: “La culpa, querido Bruto, no es de nuestras estrellas, sino de nosotros mismos” del Julio Cesar de Shakespeare, para señalar la actitud de un gerente que siempre busca causas esotéricas y complicadas, antes de aceptar que tiene a un estúpido por asistente. Hasta las muy divertidas de Wilde: “Perdona siempre a tu enemigo. No hay nada que le enfurezca más”, para responder a cierta persona que creía encontrar en mi un enemigo: nada más falso, yo no le odio, solo le desprecio. Hasta hoy he colocado frases en mi pizarra, ya no lo volveré a hacer, los principales lectores se han alejado, me siento solitario y agobiado en mi oficina, hace unas semanas era muy divertido pasear por los demás escritorios, improvisar chascarrillos, reírme o sonreírme con todos ellos, El Macho Latino, Hermita, el Kermitt, hoy ya no están.
He usado tantas frases ajenas… no hay conversación que no salpimente con una cita de otros, hasta escribir resúmenes para la universidad, me ha obligado a exprimir mi memoria al máximo, para colocar una pequeña frase de alguien, en cada capítulo. Cada vez que leo, existe algo de placer cinegético, acompañando a la lectura, la búsqueda de frases, ese es uno de mis índices sobre las bondades de un libro, cuantas más frases pueda encontrar, más interesante ha de parecerme. Hoy leo, hoy escribo esto en mi oficina, las frases de otros amigos entrañables no me acompañan, el comentario de ellas no está más, hoy es un tiempo diferente. Tan diferente como creo soy en esta empresa, tan ajeno a la cotidiana realidad de besamanos, flexibles vertebras dorsales, apuñalamientos y mentiras. La parte del infierno que me toca está particularmente fermentada, y creo que yo he sido el principal constructor de su purulencia a mi alrededor.
Tiene que haber una salida.
miércoles, 6 de enero de 2010
03.01.10: INFIERNO
El castellano, mi idioma natal es particularmente rico en sinónimos, sin embargo para definir sinónimos de la palabra Infierno, debe de referirse a la geografía: Averno, o a la mitología: Hades. Sin embargo, tanto una, como otra, son diferentes del significado religioso, particularmente católico, que tiene el término que de alguna forma referencia a este blog.
Al parecer, al inicio, el infierno cristiano era muy similar a los infiernos de otras religiones: en el Antiguo Testamento le llamaban Scheol, y era el lugar destinado a las almas de los muertos, donde esperaban el inevitable juicio final y su ascensión al cielo o el penar eternamente en este sitio sin vida, con polvo y tinieblas. Entiendo que las divinidades infernales, fueron apareciendo según el pueblo judío se enemistaba con otras comunidades, y “daba trabajo” a los dioses de sus enemigos, como los encargados de dar castigo a los que eran condenados a una eternidad de sufrimiento (Tal el caso de Baal y Astarte, dioses fenicios, que aparecen en Reyes1 1-16).
Hubo entonces, que separar al Scheol del Infierno, el nombre proviene del latín, y significa algo tan pedestre como inferior, hueco profundo, lugar al extremo de algo. Posiblemente la configuración del infierno tal como lo conocemos los occidentales, se haya establecido también en el concilio de Nicea, aquel en que Jesús fue reconocido como divino y el imperio romano acogió al cristianismo como su religión.
Me interesa la denominación de infierno como lugar de castigo y dolor, el sitio en que nos han arrinconado a todos aquellos que por comisión u omisión, hemos hablado mal de las entidades sagradas, nos hemos revelado contra la estupidez, o hemos tratado de subvertir la moral establecida. Me interesa esta definición, porque permite apreciar de manera diáfana (como lo hace Sábato en “Abbadon el exterminador “) que nuestras vidas, en un examen hecho sobre lo que significa la presencia del dolor en ellas, resulta siempre proclive a hechos infelices. Es decir, siempre tenemos más hechos, por los que sufrir, que aquellos por los que sentirnos felices, estos últimos por cierto, (que son muy pocos), sirven para que podamos comparar nuestra cadena de dolores, o incluso hagan el dolor más profundo. El caso de las recuperaciones felices, antes de la muerte terrible y dolorosa, en las enfermedades terminales, podría ser un ejemplo clásico.
Esa interpretación es también la que da nombre al blog. Hoy, rodeados de juguetes tecnológicos, y superados los principales problemas que la ciencia medieval y moderna planteó, (El concepto de edades es el que aprendí en secundaria para clasificar las diferentes épocas de la Historia Universal), no nos encontramos en el paraíso, aún aquellos a quien el éxito económico, mediático, político o social rodea, confiesan públicamente (cuando no pueden evitarlo) o en forma privada (los amigos de famosos que escriben biografías son cada vez más abundantes), que la felicidad les ha sido negada y que siguen viviendo “en este valle de lágrimas”.
Todo lo que ocurre hoy, en líneas generales, ya ocurrió en el pasado: caos económico, pésima repartición de los recursos, hambre, muerte, destrucción, violencia y de seguro algún concepto más que caracterizará a nuestra época… Estamos en una botella, en un cuarto obscuro, buscando a tientas una salida (bueno, algunos buscando una salida, pues la gran mayoría se resigna con facilidad a vivir su propio infierno), la primera de las etapas para buscar esa salida, es reconocer que estamos en una trampa, esto es lo primero que les he propuesto, y como yo muchos otros, para terminar por hoy, les dejo lo dicho por Huxley: “Como sabéis si la tierra no es más que el infierno de otro planeta”. Yo regreso mañana.
Al parecer, al inicio, el infierno cristiano era muy similar a los infiernos de otras religiones: en el Antiguo Testamento le llamaban Scheol, y era el lugar destinado a las almas de los muertos, donde esperaban el inevitable juicio final y su ascensión al cielo o el penar eternamente en este sitio sin vida, con polvo y tinieblas. Entiendo que las divinidades infernales, fueron apareciendo según el pueblo judío se enemistaba con otras comunidades, y “daba trabajo” a los dioses de sus enemigos, como los encargados de dar castigo a los que eran condenados a una eternidad de sufrimiento (Tal el caso de Baal y Astarte, dioses fenicios, que aparecen en Reyes1 1-16).
Hubo entonces, que separar al Scheol del Infierno, el nombre proviene del latín, y significa algo tan pedestre como inferior, hueco profundo, lugar al extremo de algo. Posiblemente la configuración del infierno tal como lo conocemos los occidentales, se haya establecido también en el concilio de Nicea, aquel en que Jesús fue reconocido como divino y el imperio romano acogió al cristianismo como su religión.
Me interesa la denominación de infierno como lugar de castigo y dolor, el sitio en que nos han arrinconado a todos aquellos que por comisión u omisión, hemos hablado mal de las entidades sagradas, nos hemos revelado contra la estupidez, o hemos tratado de subvertir la moral establecida. Me interesa esta definición, porque permite apreciar de manera diáfana (como lo hace Sábato en “Abbadon el exterminador “) que nuestras vidas, en un examen hecho sobre lo que significa la presencia del dolor en ellas, resulta siempre proclive a hechos infelices. Es decir, siempre tenemos más hechos, por los que sufrir, que aquellos por los que sentirnos felices, estos últimos por cierto, (que son muy pocos), sirven para que podamos comparar nuestra cadena de dolores, o incluso hagan el dolor más profundo. El caso de las recuperaciones felices, antes de la muerte terrible y dolorosa, en las enfermedades terminales, podría ser un ejemplo clásico.
Esa interpretación es también la que da nombre al blog. Hoy, rodeados de juguetes tecnológicos, y superados los principales problemas que la ciencia medieval y moderna planteó, (El concepto de edades es el que aprendí en secundaria para clasificar las diferentes épocas de la Historia Universal), no nos encontramos en el paraíso, aún aquellos a quien el éxito económico, mediático, político o social rodea, confiesan públicamente (cuando no pueden evitarlo) o en forma privada (los amigos de famosos que escriben biografías son cada vez más abundantes), que la felicidad les ha sido negada y que siguen viviendo “en este valle de lágrimas”.
Todo lo que ocurre hoy, en líneas generales, ya ocurrió en el pasado: caos económico, pésima repartición de los recursos, hambre, muerte, destrucción, violencia y de seguro algún concepto más que caracterizará a nuestra época… Estamos en una botella, en un cuarto obscuro, buscando a tientas una salida (bueno, algunos buscando una salida, pues la gran mayoría se resigna con facilidad a vivir su propio infierno), la primera de las etapas para buscar esa salida, es reconocer que estamos en una trampa, esto es lo primero que les he propuesto, y como yo muchos otros, para terminar por hoy, les dejo lo dicho por Huxley: “Como sabéis si la tierra no es más que el infierno de otro planeta”. Yo regreso mañana.
lunes, 4 de enero de 2010
30.12.09: INVENTARIOS
Durante el último día laborable del año, me erijo en suprema autoridad del lugar en el que trabajo. Mi labor se centra, ese día, en gestionar la realización del inventario de fin de año, la operación mediante la cual contabilizamos físicamente que todas las partes sumen el todo, y que este total no deba ser mayor, ni menor en forma apreciable, que aquel que guarda en su panza cibernética, nuestro ERP. (Debería decir sistema de información, pero dieciocho meses en una maestría, me enseñaron a decirlo usando siglas en inglés). El resultado no pudo ser mejor, me separé 8 soles del total de 80 millones de existencias que tengo a mi cargo.
Siempre me resulta divertido ver a los bufones de la corte, a aquellos que llevan mensajes de bondad, sin haber participado en su ejecución, a aquellos que tienen talento perruno y que disfrutan palmaditas en la espalda y las palabras de encomio de los jefes. No pertenezco a esa clase, me molesta esa gente. Si alguien me dice que las cosas que se han logrado son importantes, en automático, hago responsables de ello a las personas que trabajan conmigo, a mis colaboradores, eso me parece no solo justo, sino didáctico, los jefes deben entender que no lo serían sin sus subordinados.
Esta jerarquía, es algo que deberemos superar si es que queremos escapar del infierno, el Perú ha crecido económicamente estos últimos veinte años, a pesar de sus dirigentes. En todos los campos, los esfuerzos solitarios, aquellos que crecieron sin apoyo, son los exitosos. El talento nacional debe encontrarse en los mandos medios -para aquellos que gustan de hablar de modelos empresariales- aún seguimos en un sistema push jerárquico, los jefes no intentan algo si es que no son presionados por sus bases. Creo que los modelos que dan mayor participación a su personal son exitosos por lo escasos.
El entender que nos hallamos en una botella, no significa de ninguna forma que debemos renunciar a mejorar dentro de ella: social, económica, moralmente. El hecho importante es que la búsqueda del mejoramiento dentro de la realidad, no borre nuestra tarea más importante que es mejorar dentro de la idealidad. Los pequeños éxitos deben hacernos entender que hay otros mas grandes que alcanzar
Siempre me resulta divertido ver a los bufones de la corte, a aquellos que llevan mensajes de bondad, sin haber participado en su ejecución, a aquellos que tienen talento perruno y que disfrutan palmaditas en la espalda y las palabras de encomio de los jefes. No pertenezco a esa clase, me molesta esa gente. Si alguien me dice que las cosas que se han logrado son importantes, en automático, hago responsables de ello a las personas que trabajan conmigo, a mis colaboradores, eso me parece no solo justo, sino didáctico, los jefes deben entender que no lo serían sin sus subordinados.
Esta jerarquía, es algo que deberemos superar si es que queremos escapar del infierno, el Perú ha crecido económicamente estos últimos veinte años, a pesar de sus dirigentes. En todos los campos, los esfuerzos solitarios, aquellos que crecieron sin apoyo, son los exitosos. El talento nacional debe encontrarse en los mandos medios -para aquellos que gustan de hablar de modelos empresariales- aún seguimos en un sistema push jerárquico, los jefes no intentan algo si es que no son presionados por sus bases. Creo que los modelos que dan mayor participación a su personal son exitosos por lo escasos.
El entender que nos hallamos en una botella, no significa de ninguna forma que debemos renunciar a mejorar dentro de ella: social, económica, moralmente. El hecho importante es que la búsqueda del mejoramiento dentro de la realidad, no borre nuestra tarea más importante que es mejorar dentro de la idealidad. Los pequeños éxitos deben hacernos entender que hay otros mas grandes que alcanzar
02.01.10: THE WALL
He visto por octava vez The Wall, la extraordinaria película de Alan Parker, bajo guión de Roger Water. En las anteriores siete, su visión me servía de catarsis, debo confesar quela ultima vez que la vi era 22 años más joven. El tiempo siempre pasa facturas, hoy, ver el film en una excelente copia de DVD, me dejo un gusto de nostalgia, aunado a una especie de frustración tardía.
La película tiene unas animaciones que siguen resultando imponentes, la esencia del grafismo setentero sigue viva, sin embargo, he visto mejores en estos veinte años.
El contexto de denuncia personal; de exigencia del derrumbamiento de paredes que nos aíslan de nuestro entorno; de labor didáctica acerca de hacernos entender que: familia, escuela, pareja sentimental, éxito profesional, son solo ladrillos que nos aíslan de nuestra propia existencia, en la medida que nos son impuestos por un orden, un sistema, representado por “The worm, mi honor” en la ultima escena animada. Todos esos elementos están ahí, pero ya no me impactaron tanto.
Debo aceptar que como los escritos de Borges, esta película sirvió también, para esclarecer mi posición: de que vivimos una condena, algunos con más dolor que otros, pero todos presos dentro de un sistema que no entendemos completamente, con cofradías secretas que se encargan de que seas parte de una sociedad absurda. Y que debemos derribar las paredes que nos aíslan, es decir, que este infierno tiene una salida. Posiblemente, esa salida se configure en la manera en que rompamos con cada uno de los vínculos que nos imponen. El primero, será el aceptar que se puede pensar diferente acerca del tiempo y la realidad.
“Un buen ejercicio para fortalecer el talento nihilista” recuerdo fue el final de mi alocución; cuando invité a ver a esta película, a un amigo de la infancia, en quien reconocía antes que nada inteligencia, me resultó gratificante comentarle en un café, mis impresiones y tener su aprobación casi embelesada. Mis hijos, hoy en día, se muestran casi impermeables a la avalancha de imágenes, y buen sonido de la película, me dijeron casi por compromiso, que era buena, pero no para merecerse, el casi altar en que yo la he puesto, según les había comentado.
Resulta pues, frustrante para mí, entender que a diferencia de los escritos y la música, que pareciera ejercen su presencia atemporalmente, los documentos gráficos que pueden sustentar mis ideas, terminen rebasados por el tiempo, se conviertan en “another brick on the wall”
La película tiene unas animaciones que siguen resultando imponentes, la esencia del grafismo setentero sigue viva, sin embargo, he visto mejores en estos veinte años.
El contexto de denuncia personal; de exigencia del derrumbamiento de paredes que nos aíslan de nuestro entorno; de labor didáctica acerca de hacernos entender que: familia, escuela, pareja sentimental, éxito profesional, son solo ladrillos que nos aíslan de nuestra propia existencia, en la medida que nos son impuestos por un orden, un sistema, representado por “The worm, mi honor” en la ultima escena animada. Todos esos elementos están ahí, pero ya no me impactaron tanto.
Debo aceptar que como los escritos de Borges, esta película sirvió también, para esclarecer mi posición: de que vivimos una condena, algunos con más dolor que otros, pero todos presos dentro de un sistema que no entendemos completamente, con cofradías secretas que se encargan de que seas parte de una sociedad absurda. Y que debemos derribar las paredes que nos aíslan, es decir, que este infierno tiene una salida. Posiblemente, esa salida se configure en la manera en que rompamos con cada uno de los vínculos que nos imponen. El primero, será el aceptar que se puede pensar diferente acerca del tiempo y la realidad.
“Un buen ejercicio para fortalecer el talento nihilista” recuerdo fue el final de mi alocución; cuando invité a ver a esta película, a un amigo de la infancia, en quien reconocía antes que nada inteligencia, me resultó gratificante comentarle en un café, mis impresiones y tener su aprobación casi embelesada. Mis hijos, hoy en día, se muestran casi impermeables a la avalancha de imágenes, y buen sonido de la película, me dijeron casi por compromiso, que era buena, pero no para merecerse, el casi altar en que yo la he puesto, según les había comentado.
Resulta pues, frustrante para mí, entender que a diferencia de los escritos y la música, que pareciera ejercen su presencia atemporalmente, los documentos gráficos que pueden sustentar mis ideas, terminen rebasados por el tiempo, se conviertan en “another brick on the wall”
sábado, 2 de enero de 2010
31.12.09: FIN DE AÑO
Un día agitado, hube de asistir a la empresa en que trabajo, despues de los abrazos, saludos, brindis y buenos deseos, no queda otra cosa que sentarse a ver a nuestra humanidad preocupada por la cena, el baile, la ropa, los tragos... tanto engaño.
De Juan Gonzalo Rose, uno de mis poetas peruanos más queridos:
SALUTACION (Canto desde Lejos 1957)
Año nuevo en la sangre de los asesinados.
Año nuevo en la sala de torturas
y en el ojo del hombre prisionero
donde un tiempo sin sol hace su nido.
Año nuevo en la mesa del tirano
y en la percha vacía del destierro.
Año nuevo en la madre y en el hijo
separados tan sólo por un puente.
No tienen año nuevo los pueblos como el mío:
será nuevo paisaje, pero la misma ausencia;
será pañuelo nuevo, pero la misma lágrima;
será nueva mortaja, pero distinta muerte.
Pero violo el contrato con mi alma
y créceme en el pecho un abrazo tremendo:
feliz año, arbolito de mi calle,
feliz año, baúles de mi casa...
Que tenga feliz año
la sombra ya sentada de papá,
los sueños nacionales,
las gaviotas y el mar.
Feliz año, dolor,
rabia del pueblo,
odio del justo,
cólera del santo;
feliz año, fusil:
enséñame a cantar los años nuevos
Dentro de este infierno, habemos moscas que siempre querremos reventar la botella, a fuerza de golpear con ella, con nuestro cuerpo con nuestras letras.
Feliz año amigos que me leen, hijos queridos, a ti también mi amada, y a ti, que has de encontrar la llave.
De Juan Gonzalo Rose, uno de mis poetas peruanos más queridos:
SALUTACION (Canto desde Lejos 1957)
Año nuevo en la sangre de los asesinados.
Año nuevo en la sala de torturas
y en el ojo del hombre prisionero
donde un tiempo sin sol hace su nido.
Año nuevo en la mesa del tirano
y en la percha vacía del destierro.
Año nuevo en la madre y en el hijo
separados tan sólo por un puente.
No tienen año nuevo los pueblos como el mío:
será nuevo paisaje, pero la misma ausencia;
será pañuelo nuevo, pero la misma lágrima;
será nueva mortaja, pero distinta muerte.
Pero violo el contrato con mi alma
y créceme en el pecho un abrazo tremendo:
feliz año, arbolito de mi calle,
feliz año, baúles de mi casa...
Que tenga feliz año
la sombra ya sentada de papá,
los sueños nacionales,
las gaviotas y el mar.
Feliz año, dolor,
rabia del pueblo,
odio del justo,
cólera del santo;
feliz año, fusil:
enséñame a cantar los años nuevos
Dentro de este infierno, habemos moscas que siempre querremos reventar la botella, a fuerza de golpear con ella, con nuestro cuerpo con nuestras letras.
Feliz año amigos que me leen, hijos queridos, a ti también mi amada, y a ti, que has de encontrar la llave.
01.01.10 BORGES
Si la genialidad puede corporeizarse - sin lugar a dudas- durante el siglo pasado, habitó entre Buenos Aires y Ginebra. Jorge Luis es sin duda el mejor escritor en lengua castellana, y uno de los más destacados poetas en lengua inglesa, según mi opinión. (Me guardo de poner modesta, porque me resultaría terriblemente falso).
Su presencia en esta parte del infierno, y solo una parte de sus relatos me permitió a la edad de trece años, entender que nos encontrábamos dentro de una botella; que tenemos una condena que cumplir; que disponemos de multitud de juguetes; y de supuestos recursos, que nos hacen creer que el uso y ejercicio de ellos, nos permitirán finalmente escapar de nuestro castigo y acceder a otra época, a otro lugar en que seremos diferentes.
Es curioso, todos los críticos literarios de los 60s y 70s configuran a JLB entre los representantes más genuinos del “boom latinoamericano”…Borges es un escritor inclasificable. Esta en la línea de los grandes filósofos, de los poetas celtas, de los españoles del siglo de oro, camina entre la novela policiaca y la ciencia ficción, ejerce el ensayo y la critica, inventa el prologo como forma literaria, y establece una nueva forma de arte: la entrevista, sus comentarios a las preguntas que le hacen, son una obra literaria más.
Desde mi actual punto de vista, la principal característica del lenguaje de Borges, es la administración de las palabras, no existe ninguna de más, no hay forma de considerar completa cualquiera de sus obras, si le sustraemos un adjetivo, un símbolo ortográfico. Quizás por eso su admiración por Quevedo, otro gran manejador del castellano.
Mi conocimiento de otras lenguas es parco, por ello mencionaba los poemas ingleses de Borges, como los mejores en esa lengua, porque casi con rigurosidad matemática, interpreta las licencias poéticas para usar las palabras justas en la construcción de ellos. No puedo opinar de una narración, o de una descripción en inglés o en otro idioma, porque mi grado de conocimiento de esos lenguajes no es lo suficientemente profundo, que me permita descubrir si para la enunciación de una idea se usaron la cantidad exacta de palabras.
Existe en las obras de Borges, ese sentido de la rigurosidad, de la economía bien entendida: la idea central esta trazada como una recta entre dos puntos, para describirla se usarán desde diálogos a soliloquios, de enumeraciones a metáforas, pero solo las justas, no existirán frases de más que entorpezcan u obnubilen el conocimiento de la idea, no habrá ninguna tacañería para esperar que el lector la invente. Sin embargo, otra característica del lenguaje de Jorge Luis, es que te permite participar de la escena, de su escena, te coloca frente a él y espera tu movida para sorprenderte o guiarte hacia una nueva.
Todo ello me permitió intuir a los trece años, que toda idea tiene un correlato en este mundo que creemos material, que bastará con que imaginemos una herramienta para que ésta exista, en otra época y lugar probablemente, pero que formará parte de lo que conocemos como humanidad. Borges desarticula el conocimiento científico para hacerlo onírico, desata las matemáticas para convertirlas en cábalas y runas. Nos dice que el tiempo es parte de nuestra imaginación, y las palabras son solo balbuceantes ideas de una manera más antigua o futura de conocernos.
Es decir, nos hace ver como nuestros esfuerzos para salir de este infierno han sido inútiles hasta ahora, intuye que la salida está en la compasión y en la contemplación, pero no nos lo dice claramente: “Nosotros (la indivisa divinidad que opera en nosotros) hemos soñado al mundo. Lo hemos soñado resistente, misterioso, visible, ubicuo en el espacio y firme en el tiempo; pero hemos consentido en su arquitectura tenues y eternos intersticios de sinrazón, para saber que es falso”.
Hasta aquí hoy…
Su presencia en esta parte del infierno, y solo una parte de sus relatos me permitió a la edad de trece años, entender que nos encontrábamos dentro de una botella; que tenemos una condena que cumplir; que disponemos de multitud de juguetes; y de supuestos recursos, que nos hacen creer que el uso y ejercicio de ellos, nos permitirán finalmente escapar de nuestro castigo y acceder a otra época, a otro lugar en que seremos diferentes.
Es curioso, todos los críticos literarios de los 60s y 70s configuran a JLB entre los representantes más genuinos del “boom latinoamericano”…Borges es un escritor inclasificable. Esta en la línea de los grandes filósofos, de los poetas celtas, de los españoles del siglo de oro, camina entre la novela policiaca y la ciencia ficción, ejerce el ensayo y la critica, inventa el prologo como forma literaria, y establece una nueva forma de arte: la entrevista, sus comentarios a las preguntas que le hacen, son una obra literaria más.
Desde mi actual punto de vista, la principal característica del lenguaje de Borges, es la administración de las palabras, no existe ninguna de más, no hay forma de considerar completa cualquiera de sus obras, si le sustraemos un adjetivo, un símbolo ortográfico. Quizás por eso su admiración por Quevedo, otro gran manejador del castellano.
Mi conocimiento de otras lenguas es parco, por ello mencionaba los poemas ingleses de Borges, como los mejores en esa lengua, porque casi con rigurosidad matemática, interpreta las licencias poéticas para usar las palabras justas en la construcción de ellos. No puedo opinar de una narración, o de una descripción en inglés o en otro idioma, porque mi grado de conocimiento de esos lenguajes no es lo suficientemente profundo, que me permita descubrir si para la enunciación de una idea se usaron la cantidad exacta de palabras.
Existe en las obras de Borges, ese sentido de la rigurosidad, de la economía bien entendida: la idea central esta trazada como una recta entre dos puntos, para describirla se usarán desde diálogos a soliloquios, de enumeraciones a metáforas, pero solo las justas, no existirán frases de más que entorpezcan u obnubilen el conocimiento de la idea, no habrá ninguna tacañería para esperar que el lector la invente. Sin embargo, otra característica del lenguaje de Jorge Luis, es que te permite participar de la escena, de su escena, te coloca frente a él y espera tu movida para sorprenderte o guiarte hacia una nueva.
Todo ello me permitió intuir a los trece años, que toda idea tiene un correlato en este mundo que creemos material, que bastará con que imaginemos una herramienta para que ésta exista, en otra época y lugar probablemente, pero que formará parte de lo que conocemos como humanidad. Borges desarticula el conocimiento científico para hacerlo onírico, desata las matemáticas para convertirlas en cábalas y runas. Nos dice que el tiempo es parte de nuestra imaginación, y las palabras son solo balbuceantes ideas de una manera más antigua o futura de conocernos.
Es decir, nos hace ver como nuestros esfuerzos para salir de este infierno han sido inútiles hasta ahora, intuye que la salida está en la compasión y en la contemplación, pero no nos lo dice claramente: “Nosotros (la indivisa divinidad que opera en nosotros) hemos soñado al mundo. Lo hemos soñado resistente, misterioso, visible, ubicuo en el espacio y firme en el tiempo; pero hemos consentido en su arquitectura tenues y eternos intersticios de sinrazón, para saber que es falso”.
Hasta aquí hoy…
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