A una semana de Navidad, y más que nada por el hecho que me hayan soportado sin comentarios funestos o irreverentes después de 30 entradas; eso también demostraría que no tengo lectores; pero bueno, puedo ignorarlo. Les quería regalar una de las construcciones que llamo poemas. Lo escribí hace más de 15 años para el II Concurso de Poesía “Cesar Vallejo” del diario El Comercio, desde luego que no lo gané.
Era menester presentar un mínimo de 500 versos, es decir, quinientas líneas, creó llegue con fatiga a las 420, el tema “Andanzas del Dolor” trataba de la evolución del ser humano, desde su pasado arbóreo a la criatura tecnológica que él se cree hoy. Establecía que el acicate que permitió esta ascensión era (y es) el buscar una ruta de escape al dolor, como nuestra conciencia de la felicidad traía aparejada a este indeseable.
Después de siete estrofas, tituladas: inicio, ascenso, metamorfosis, memoria, conocimiento, palabras y final, concluía con un comentario - a la manera de “Los 9 monstruos” – que supuestamente tenía con Vallejo.
Aquí se los dejo, por favor no tiren piedras:
CON VALLEJO
Y es que Cesar,
ya no nos clavan en gramófonos,
nos desollan en videos.
Ya el ministro de Salud tiene sus pócimas,
y el salvarsán mato a la sífilis,
el detergente se deshizo de la mugre,
y los cajones se vaciaron de dolor.
Ahora no solo nos matan en España,
nos pegan en las calles con su aliento,
nos hacen jabón, nos tuestan lentamente
en hornos rotatorios especialmente diseñados.
El dolor que nos persigue ahora
es el dolor del dolor
el dolor elevado a la novena potencia del dolor.
Ahora el tener hambre no basta,
hay que mostrar al mundo
tu estomago mordiéndose las tripas.
Ahora el parir cadáveres no nos es ya suficiente,
deben tener su propio código de barras,
y su lugar en una bolsa profiláctica
Ahora no basta ver llorar a la cebolla
y a los panes arder en su amorosa masa
queremos que el hongo coma tierra
y los fideos se rebelen en la sopa,
el sudor supure de las costras
y la sangre hierva en los cadáveres.
Las maquinas del dolor,
son mil veces tus maquinas.
Cesar, en que nos convertimos?
Marx y Hitler siguen enterrados,
y el dolor como una bola negra
nos ha tragado a todos
Teníamos tanto por hacer...
...no hicimos nada.
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