domingo, 23 de mayo de 2010

18.01.2010: ELECCIONES EN UCRANIA (2)

Que instituciones terribles y terroríficas puede crear un estado autocrático, omnímodo y casi omnipotente, que asociaciones infernales se pueden dar cuando un poder se ejerce 70 años sin oposición (o mejor decir con la oposición desterrada, presa, internada en centros psiquiátricos, o simplemente muerta). Los modelos políticos que hemos inventado hasta la fecha, nos sorprenden por lo bien que empiezan y lo extraordinariamente mal que terminan.

El capitalismo era una autentica revolución, (y un mejor modelo), contra la aristocracia feudal que lo precedió, la burguesía francesa levantó el lema de igualdad, libertad, fraternidad, solo para encaramarse en el poder, y poco a poco ir copando todas las decisiones de la nación, fue tan rápido su accionar que, Bonaparte, líder de los ejércitos revolucionarios de 1796, diez años más tarde se coronaba emperador. Ese era el rumbo del nuevo modelo, no más monarquías fragmentadas, un poder único ejercido por una casta de hombres cuya principal característica era la de poseer el poder económico.

El movimiento comunista, surgido como una respuesta a estas primeras acciones (torpes, violentas y cínicas) del capitalismo, emergió como la ultima etapa de un proceso en que desaparecerían las clases sociales, se colectivizarían todas las propiedades y un estado filantrópico nos llevaría al desarrollo de todas nuestras capacidades humanas. No fue así, la Nomenklatura (un grupo con características de sociedad hermética, nacido en la Rusia Soviética) dominó los países de Europa del Este, y sembró en cada uno de ellos replicas de si misma. Las mismas taras del imperio bonapartiano, o de la era victoriana inglesa, o mejor aún del zarismo, se repitieron en la organización social de los países esteeuropeos, con mejores condiciones para la gleba (el hambre y la miseria disminuyeron en promedio, los logros tecnológicos y deportivos se dieron, las opiniones en contra no se conocieron), pero con la tiranía y el despotismo de siempre.

Ucrania después de la desmembración de la URSS, eligió gobernantes, pero solo existían viejos líderes, que ni siquiera habían hecho oposición contra el poder que los sojuzgaba… habían sido separados de la administración. Estos líderes llevaron a Ucrania a las condiciones que comentábamos en el pasado post: desastre económico, hambre, caos social, gánsteres gobernando, corrupción, delincuencia…y elecciones amañadas.

En el 2004 el poder que Kravchuk (acusado de ineptitud) pasó a Kuchma (acusado de corrupción) recayó en Yanukovich (quien de joven fue encarcelado por pertenecer a grupos delincuenciales organizados) bajo las mismas características de sus antecesores: fraude electoral (y es que en un estado gansteril todas las instituciones reportan al padrino). Esta vez, sin embargo, hubo un cambio, el pueblo ucraniano protagonizó una revolución pacífica: la revolución Naranja, que separó a Yanukovich, y llevó al poder a Viktor Yuschenko y Yulia Timoshenko, quienes manejaron al país aparentemente bien, sin embargo la “oposición” liderada por “Don Yanukovich”, detenía en el congreso algunas de las leyes necesarias para que el estado ucraniano se liberara de su pasado, algunas iniciativas del ejecutivo como la de integración a la comunidad europea también fueron blanco de la oposición.

El 18 de Enero de este año, se presentaron 3 candidatos: Yuschenko, Timoshenko y Yanukovich, “divide et regnes” funcionó, de esta manera fueron a la segunda vuelta Yanukovich y Timoshenko. Hubo acusaciones de fraude, pero llegar a segunda vuelta contra una lideresa que había dividido a la revolución naranja, era una victoria anunciada para el otrora matón. El 17 de Febrero, oficialmente era nuevamente gobernante de Ucrania, y su política prorusa ya habla de una fusión de las empresas de gas de Ucrania y Rusia, una fusión que Europa aplaudiría y USA bendeciría…y el pueblo ucraniano? En el infierno…bien gracias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario