He dejado de escribir en este blog por una de las razones más absurdas, no dispongo del tiempo para hacerlo, pues el "hacer nada" me tiene totalmente ocupado.
Hay nuevas responsabilidades, y desagradablemente me siento fluir por una serie de reuniones, compromisos, discusiones y negociaciones de compras, que me han llevado de un lado a otro del país, y por ratos siento que me convierto en un asequible e irritante señor de saco y corbata, y paso a ser un miembro más del stabilishment.
Quizas ese era mi destino... pero justamente la muerte de un gran amigo me saca de ese estado, debo mostrar mi cara más afilada, mi rabia juvenil debe vertirse nuevamente, debo "decir no" y rebelarme, José Saramago ha muerto, se nos ha ido, hay un vacio en mis lecturas, no quiero decir ni utilizar los dixit de otros, de muchos otros igualmente amigos que lamentan ese deceso, Saramago ya no está.
Solo repetir una frase suya:"...Es conveniente que las despedidas siempre sean breves. No es esto un aria de ópera para poner ahora un interminable adio, adio. Adiós, por tanto. ¿Hasta otro día? Sinceramente, no creo. Comencé otro libro y quiero dedicarle todo mi tiempo."
Me gusta suponer que José escribe otro magnifico texto, en él, con esa maestria que ha puesto en todo lo escrito nos contará otro ensayo, haciendonos ver a los ciegos, dando necesarias sombras a los lúcidos, que la vida es un enorme campo de batalla en el que debemos saber decir no, que es nuestro deber oponernos a la injusticia, al dolor, a la pobreza, al desamor, y luchar, luchar con todas nuestras fuerzas contra nuestras propias malvadas partes.
Adios Jose Buenas Noches
sábado, 26 de junio de 2010
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